La palabras al vuelo

Nos pagaban bastante bien y nuestro trabajo consistía en cazar las palabras al vuelo. En principio nos dijeron que íbamos a cazar palabras escapadas en un descuido de los operarios o de los empleados que venían recomendados por el alcalde, pero pronto nos dimos cuenta de que muchos soltaban las palabras sin ton ni son, cientos o miles de palabras desordenadas revoloteando por todas partes, con el único fin de impedirnos capturar ni una de ellas. Incluso los directivos que nos habían contratado las soltaban a decenas, incontables y larguísimas palabras que escapaban aleteando de sus bocas y se posaban sobre las delicadas figuritas de cristal donde se sentían a salvo. Algunas de estas palabras reían a vernos llegar con nuestras redes, nos hacían burla y justo en el momento en que tendíamos la mano, se escondían tras el jarrón Ming.

Por las noches caíamos rendidos sobre la moqueta de algún despacho y las palabras se nos metían por la pernera o en las orejas, para dormir también ellas calentitas. Algunas roncaban suavecito.

13 comentarios:

S. dijo...

Que dura es la vida de un cazador de palabras, hay tantas.

Luz dijo...

Lo malo es que las palabras sin ton ni son, a veces pueden ser aguijones que vuelan cazando a quien menos se las espera. Cansado trabajo el de esos cazadores.

Besitos, ami

Luz dijo...

por cierto, me encanta ese dibujo de "danzas y astros 2" ¡Peazo, artista!

P.D. Me gustan todos, pero eseeeee...¡Uf!

Lilyth dijo...

Lo malo de tenerlas acurrucadas mientras duermen es que al mínimo movimiento para atraparlas huyen...
(cuando leo tus historias me imagino un mundo de detalles que suceden al rededor de lo que cuentas, lo disfruto un montón jijiji)

Trini dijo...

Es que la palabra es libre y quiere seguir siéndolo.
Por mí, que vengan muchas a dormir en mis orejas y se queden, para que yo las devuelva echas verso:)

Besos

Dario dijo...

- Mira, he cazado algunas que te las envío con toda la dulzura de mi corazón! Ojalá retornen a mi con tu calorcito.

utópico dijo...

jajajja

lo terrible es que a veces me hallo asi, mirando las palabras escurrirse, correteando, zafando, y sonriendose al saber que no puedo atraparlas.

me encanto el relato, es muy imaginativamente grafico.

Meigo,aprendiz de Druida dijo...

Un placer, ocmo siempre, volver a leerte. e encantan esas palabras que se duermen y roncan...

dintel dijo...

Un buen trabajo, cansado, pero un buen trabajo.

Abril Lech dijo...

Impecable texto. Un trabajo mal pago el de cazar palabras al vuelo.

Robèrto Loigar dijo...

Seguiremos cazando palabras...
siempre que ofrezcan un buen descuento.

malena dijo...

y qué hacías despues con las palabras?
bonito blog

Pena Mexicana dijo...

Te leo por primera vez gracias al premio amistad... seguiré pegando vueltas por tu blog, lo que he visto invita y mucho, ¡Felicidades!

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