Siempre supimos que estábamos perdiendo el norte, pero apenas había tiempo para pensar en ello: ve a trabajar, hazte un lifting, compra un coche más grande, paga los plazos de aire acondicionado. ¿Quién tenía tiempo? Además, para eso estaban los políticos.
Lo que no sabíamos es que también estábamos perdiendo el sur. Éste nos quedaba más lejos.
Perder el norte
cuentos, cuentos literales
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6 comentarios:
Hermoso, corto y contundente... ¡No lo perdamos!
Ése es el problema cuando uno se ocupa más del tener que del ser, que al final no nos encontramos, no nos conocemos, no sabemos dónde estamos, nuestro mundo, nuestra alma se ha convertido en un trastero.
Besitos, preciosa
El problema es que ese monstruo llamado egoísmo se ha apoderado de nuestros corazones y no nos permite ver más allá de nuestras narices.
En otro orden de cosas, decirte que ya he empezado a leer "Pájaro a pájaro" y que me está encantando, a la par que inspirando en una compleja tarea que me traigo entre manos.
Y, es que a veces olvidamos que "el sur existe".
A ver si los encontramos: sur y norte-
Abrazos
Eso es más grave aún... un beso.
Mira que es bonito y suave el sur y siempre empeñándonos en ir al norte.
Besos.
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